Los Llanos III

Del intento de hacer un polideportivo, a la actualidad: el bucle estellés.

En 1977 la Comisión de Los Llanos sacó una hoja informativa con el título de "La suspensión de licencias es sólo un paso. La solución de Los Llanos depende de ti". En aquellos tiempos no se podía adivinar que el lema tuviera tanta permanencia. Triunfante la ciudadanía por haber impedido la construcción de 90 viviendas en San Benito, tuvo que volver a movilizarse para evitar que en el parque se construyera un polideportivo. Y cuando los problemas parecían acabados, hoy se trabaja para evitar que en la huerta del convento se levante un edificio de nueva planta que sirva de almacén para el museo etnográfico que se pretende instalar en lo que queda libre del edificio. Si se pierde esta batalla se habrá abierto el camino a nuevas agresiones, y cada vez será más difícil incorporar al parque las pocas propiedades particulares que aún quedan dentro de su perímetro.


En la parte superior, cartel que actualmente se puede ver en algún edificio de la ciudad. Abajo, brazalete del grupo de orden de la primera Comisión Salvemos Los Llanos.

Desde los años de Primo de Rivera la ciudad tenía un campo de fútbol, y en la década del 60 se construyó un frontón cubierto. Pero los tiempos cambian y la ciudadanía demandaba un polideportivo que el Ayuntamiento pensó hacer en la Casa Blanca, en el corazón del Paseo de Los Llanos.

Años después, cuando las monjas abandonaron San Benito, ofrecieron la propiedad al Ayuntamiento, pero no lo compró. Se ve que tenía poco dinero, y menos ganas de gastar, por lo que iba dando largas al asunto y el polideportivo quedaba relegado.

Con esos ánimos, cuando en 1977 el equipo encargado de elaborar un Plan General presentó unas Normas para Los Llanos en las que preveía que en las huertas se construyeran viviendas y el ansiado polideportivo, éste fue rechazado por los mayores contribuyentes y los propietarios de las fincas, que ni querían asumir el gasto ni destinar a tal uso sus propiedades.

También provocó el rechazo de un amplio sector de la ciudadanía que deseaba la ampliación del Paseo para hacer un parque que llegara del ferrocarril al río.


Foto de este año, con niños pescando en el Ega a su paso por el parque.

Cuando el 26 de julio de 1977 el Ayuntamiento convoca a la Veintena (formada por los vecinos que pagaban más contribución, tenía la facultad de aprobar o rechazar los gastos municipales de importancia) para que autorice el pago de 1.100.000 pesetas al Equipo que ha elaborado las Normas, un veintenante pregunta a qué ámbito afectan.

Al contestarle que a todo el término, pero que ahora se reciben las de Los Llanos, responde que «si lo aprobamos firmamos una sentencia de muerte», y pide que le expliquen su contenido.

El concejal Ángel Alén le informa, y el veintenante, que no tenía propiedad en la zona, se opone al polideportivo con estas palabras: «cuando tengamos dinero nos podremos hacer hasta una muralla de oro. De momento no entiendo eso del polideportivo».

Alén se lo vuelve a explicar, echando leña al fuego al añadir: «de todos modos, si el Plan General va a ir con las directrices de las Normas, se ha quemado el pueblo».

A partir de ese momento el asunto se enreda tal como he explicado en mi anterior reportaje, y el polideportivo queda olvidado.


Alguna de las actividades deportivas que ahora se desarrollan en el parque.

Yo, que nunca he practicado deporte ni he sido aficionado a esas actividades, activo el tema cuando el 13 de noviembre de 1978 presento mi propuesta de polideportivo: caserón del Agua Salada para lo planteado por la Junta Promotora del Agua Salada; pista de patines y bicis en Los Llanos; rehabilitación de San Benito para actividades culturales y sociales; La Chantona para deportes de remo; el núcleo del polideportivo en Oncineda, con el Mesón como complemento, y pasarela en Los Llanos-Chantona para comunicarlo con el parque.

Participando del primer Ayuntamiento democrático, en la comisión de Cultura y Deporte que presido, presento el 22 de junio de 1979 la propuesta de adquirir terrenos, fuera de Los Llanos, en los que poderlo construir. Se acepta, y Cultura redacta un informe que la Permanente envía a las comisiones.

Básicamente, mi propuesta incluye 124.790 m2 entre la Chantona, el camino de Ayegui, el Mesón y el Instituto, y como razones expongo su «fácil acceso peatonal; la posibilidad de crear un aparcamiento que cubriría, además, las necesidades del Instituto y parte del barrio; ser punto de unión entre (…) el pinar de Santa Bárbara y el parque de los Llanos»; posibilidad de cofinanciarlo con el Instituto, y posible «obtención gratuita de gran parte de los terrenos a condición de que se haga una adecuada distribución de solares, zonas verdes y dotaciones».

Propuesta que, salvo en la gestión, coincide con la el Ayuntamiento adoptó en 2003. Pero al no haber en los 80 construcciones en la zona, la mía incluía una mayor superficie, era en valores actualizados mucho más barata, y podía contar con mejores accesos.


En el centro derecha de la fotografía, entre el arbolado y los edificios, la  zona de Oncineda en la que propuse el polideportivo.

La AIE (marca local de UPN y grupo mayoritario en el Ayuntamiento) discrepa, retoma la vieja idea de construir el polideportivo en Los Llanos, y se nombra una comisión para comprar el Mesón Oncineda y permutarlo por el convento de San Benito.

Puestos en contacto con el propietario del convento, le planteamos la posibilidad de la permuta, respondiendo afirmativamente siempre y cuando se le conceda licencia de construcción de acuerdo con el previsto en las Normas (unas 32 viviendas).

Cuando en mayo de 1980 se decide la compra del Mesón, se paraliza la permuta pensando que la sentencia del Contencioso sobre San Benito será favorable al Ayuntamiento, como efectivamente lo fue.

Por otra parte, la compra del Mesón, sin tener atada la permuta, no es del agrado del grupo mayoritario, pues, siendo acérrimo defensor de la enseñanza privada, teme que lo reclame el Instituto para ampliar sus instalaciones.

En consecuencia, el Mesón se compra, más tarde se vende, y no se avanza en la adquisición de San Benito. Pero no sé si a modo de compensación, o por otra razón que desconozco, a la propietaria del convento y a dos copropietarios, a cambio del vertedero de Zarapuz, valorado en 5.239.300 pesetas, se les entrega un solar a la entrada de Los Llanos, valorado en 19.100.000 pesetas, más la recalificación de dos fincas en Noveleta, valorada en 10.500.000 pesetas.

Otros afirman que, además, la última corporación pre-constitucional mitigó el disgusto del propietario de San Benito incrementando considerablemente la edificabilidad del solar de la Industrial Fernández.


Mesón Oncineda (actual Fisios Center), adquirido en su día para facilitar la gestión del polideportivo.

El año 1983 concurren circunstancias especiales: el Gobierno de Navarra ofrece a Estella una pista de atletismo, la posibilidad de construir un nuevo campo de fútbol, y dinero para otras instalaciones. Además, el Instituto tiene recursos para construir una zona deportiva.

Como no se han tenido en cuenta mis reiteradas propuestas de adquirir o reservar terrenos, el Ayuntamiento decide ubicar la pista de atletismo en un terreno marginal, junto al Colegio Comarcal, mitad ganado al monte y mitad de relleno, que no ofrece garantías de estabilidad.

Yo presento un escrito en el que repaso lo sucedido con las piscinas del Agua Salada, que para aprovechar una subvención fueron construidas en un terreno ganado al río, lo que ocasionó que de un presupuesto inicial de 11 millones se pasara a 21. Piscinas que la primera riada del Ega elevó cual si fueran barcas.

Opino que con la pista de atletismo va a pasar algo parecido, y teniendo en cuenta que el Departamento de Deportes tiene previsto adjudicar a Estella nuevas instalaciones, pido un mínimo de planificación y adquirir o reservar los terrenos idóneos.

Analizo las dos alternativas: San Benito, que considero rechazable, y los terrenos de Oncineda que vengo proponiendo desde el año 78. Señalo que «las instalaciones mínimas previstas por Diputación para el año 2.000 ocupan una superficie aproximada de 44.000 m2, a los que hay que añadir una superficie igual para servicios auxiliares», lo que no cabe en Los Llanos.


Una cabezadita en el parque.

Sobre una población que para el año 2000 se calcula en 16.000 habitantes (previsiones que no se han cumplido, pues andamos por los 14.000), aplico los estándares de Alemania e Inglaterra, lo que nos lleva a 80.000 o 260.000 m2, y pongo en evidencia que la zona elegida sólo tiene 14.000 m2, por lo que «no tiene capacidad de ser el núcleo deportivo de nuestra ciudad», como tampoco la tiene sumándole las huertas.

Pongo el ejemplo de Barañáin, con 92.000 m2 de suelo deportivo para 9.450 habitantes, y Puente la Reina, con 32.600 m2 para 1.951 habitantes. A continuación defiendo mi propuesta de Oncineda, haciendo énfasis en que la superficie que se puede utilizar puede alcanzar los 190.490 m2, a los que se puede agregar terreno de Ayegui, si ese ayuntamiento lo acepta, y por Santa Bárbara pueden hacerse recorridos complementarios. Recuerdo, también, que las instalaciones dispersas multiplican los gastos y no facilitan la actividad deportiva.

Nada consigo, y cuando el Ayuntamiento solicita ayudas para estudiar la geología de ese terreno inestable, recibe un oficio del Gobierno foral, que dice: «Resultando que existe por parte del contratista una preocupación sobre la estabilidad de los taludes y la posibilidad de asentamientos en la zona de construcción de las pistas (…) No es posible acceder a lo solicitado».

Aprovecho la circunstancia para volver a insistir en que hay que buscar terrenos para polideportivo y construir en ellos la pista de atletismo, pero todos los concejales se oponen, excepto uno, que se abstiene. Entonces la AIE propone construirla en Los Llanos.


Foto reciente. Los niños de una excursión se refrescan en el río Ega a su paso por Los Llanos.

Ante el desinterés que aprecio en la mayor parte de mis compañeros, convoco a clubes, colegios y atletas federados, les expongo la situación, y formamos una Comisión Pro-Polideportivo que presento al Pleno el 20 de octubre de 1983. Es rechazada por 8 votos a 7, pero cuatro meses después el Alcalde le da validez para que «presente un informe».

Como no es del agrado del grupo mayoritario, éste la boicotea, entrega a la prensa sus propuestas, y la presiona para que las acepte. Por otra parte, inicia negociaciones para la compra del convento y las huertas limítrofes. Ante esa situación, la Comisión se disuelve.

En abril de 1984 la AIE dice que las pretensiones económicas de los propietarios de Los Llanos están «lejos del alcance del Ayuntamiento», por lo que ve difícil sacar adelante su propuesta.

Busca alternativas en Candelitera [«barata en la compra de los terrenos, pero cara en los accesos (…), que podría cerrarse mañana mismo, por lo que sería la más rápida de ejecución»] y en Valmayor.

Pocos meses después admiten su fracaso, diciendo que «unas por negativa de los propietarios de los terrenos (Verbo Divino), y otras por las condiciones topográficas (Candelitera), quedan excluidas».


El parque en otoño.

En consecuencia, un mes más tarde la AIE se decanta por instalaciones dispersas, con un núcleo en Los Llanos que ocuparía la totalidad de los terrenos entre Teobaldo II y el paseo.

Para dorar la píldora dicen que debe prevalecer la «rentabilidad social», no cuantificable económicamente, que «debe fundamentarse en el conocimiento de los gustos, deseos y actitudes que dimanan del pueblo mayoritario, cuya sensibilidad sobre el tema hemos intentado recoger y transmitir a esta Corporación».

Muchos vecinos llegan a la conclusión de que esas propuestas buscan que los clubes se vean abocados a aceptar Los Llanos, pero yo pienso que no querían crear competencia a instalaciones privadas, como el Obeki, del cual en el grupo municipal mayoritario había grandes valedores, y también porque mi propuesta podía beneficiar al Instituto, y ese grupo tenía especial interés en no favorecer la enseñanza pública.

Llevada su propuesta al Pleno, se rechaza por 9 votos a 6, y se decide crear una nueva comisión que estudie la situación del deporte en la ciudad. La prensa habla de enfrentamientos en el Ayuntamiento, y que en mi intervención usé «términos que alcanzaron en determinados momentos una notable dureza».

Dos meses después la prensa informa de que la reunión de la Comisión con los clubes y los colegios «no dio ninguna perspectiva nueva al manoseado tema del polideportivo. Las intervenciones de los diferentes corporativos y representantes de los clubes se desviaron del tema prioritario (…) hacia materias de organización e intereses particulares de cada club».


Infancia y madurez en el parque.

En julio de 1988, la negociación entre la Agrupación Socialista y la AIE para aprobar el presupuesto ordinario y el plan de inversiones se rompe por rechazar los socialistas el polideportivo en Los Llanos.

Éstos, aceptando mi opinión, consideran que «la utilización de Los Llanos como zona deportiva es desaconsejable porque se ocuparía el único paseo que existe en la ciudad (…), además de que no cuenta con el suficiente espacio para albergar las instalaciones apropiadas».

Como alternativa proponen el aprovechamiento de las existentes, la creación de tres grandes focos en Remontival, Agua Salada y Oncineda, habilitar «zonas de divertimento en los barrios», y completar la del colegio público y el instituto con una piscina cubierta, pistas de atletismo, gimnasio y rocódromo.

Cubrir la piscina del Agua Salada para poder utilizarla durante todo el año, así como remodelar el caserón para gimnasio, sedes para los clubes, y posibilidad de crear un club de piragüistas con acceso directo al río.

La piscina olímpica en el Agua Salada u Oncineda, y en éste último lugar un pabellón polideportivo cubierto, ocho campos de squash, y una pista de atletismo con ocho calles y 400 metros de cuerda que permita en su interior un campo de fútbol o rugby reglamentario.

Poco dura la defensa de esta alternativa: poco después AIE y PSN firman un pacto de gobernabilidad, que en su punto 9º dice: «Ambos grupos se comprometen a estudiar profundamente el tema de instalaciones deportivas, construyendo aquellas que sean posibilistas, según las subvenciones recibidas. Asimismo se comprometen a  efectuar un estudio global de Los Llanos para realizar en los mismos determinadas instalaciones lúdico-deportivas que no dañen el entorno natural del parque».


Imagen que podría haberse tomado a miles de kilómetros de Los Llanos.

Ese mismo año Estella acepta ser la sede del Preolímpico de Bádminton en 1990, lo que implica la construcción de un pabellón cubierto con capacidad para 3.000 personas.

La propuesta, llevada a pleno por el PSN, cuenta con todos los votos excepto con los de la Alcaldesa y el presidente de la comisión de Hacienda, que justifican su rechazo por tener dudas sobre las posibles subvenciones del Gobierno navarro, la necesidad de estudiar con mayor detenimiento «las consecuencias del Preolímpico», y alterar el plan trienal de inversiones.

Para que se celebre el evento, el proyecto de polideportivo debería estar en Pamplona entes de diciembre, de forma que pudiera entrar en los presupuestos de Navarra.

Pasan los meses, el Ayuntamiento no cumple los plazos, la AIE muestra desinterés, y el 2 de enero de 1989 la Federación Navarra de Bádminton comunica que ante los repetidos retrasos, dejadez, y escasas garantías que ofrece el Ayuntamiento, ha decidido que Estella no sea la sede del preolímpico.


El Agua Salada, al otro lado del río.

Por aquellos días, una persona que se presenta como portavoz de los clubes, convoca a los grupos municipales para tratar el tema del polideportivo, amenazando con que si el Ayuntamiento no ofrece una alternativa, paralizarán sus actividades o convocarán una manifestación.

Coincidente en el tiempo, la Alcaldesa dice a los alumnos del Instituto: «creo que nos pondremos de acuerdo en el Ayuntamiento para construir el polideportivo, ya que somos la única ciudad con más de diez mil habitantes que no tiene un pabellón cubierto».

Un periodista que redacta las crónicas locales, escribe un artículo que titula Tarde y mal: «Para 1990, si no ocurre un cataclismo y los concejales son lo suficientemente normales como para encontrar una hectárea de terreno en el término municipal, Estella contará, por fin, con un pabellón polideportivo (…). Mal, porque (...) se ha tenido que aprovechar la buena excusa de un preolímpico para obligarse el propio Ayuntamiento a algo que durante los diez últimos años no han sido capaces de acordar sobre una mesa (…); mal, porque se obliga a levantar un palacio (…) más caro que si hubiese sido posible un acuerdo entre independientes y socialistas sin la horca al cuello (…). Tarde y mal, pero bienvenido sea el acuerdo».

Reunida la Corporación el 18 de noviembre de 1988, la AIE, con el apoyo de EA y EE (la razón de estos dos grupos estriba en su proximidad de San Benito a la ikastola), imponen su criterio de construirlo en Los Llanos. Cuando termina la reunión, salgo y me encuentro con que no hay clubes esperando la decisión, sino profesores de ikastola.


Proyecto de polideportivo de la AIE en Los Llanos ocupando la totalidad del convento y la campa oeste.

Se retoman las negociaciones para la compra de San Benito, pero la propiedad ya no se conforma con 21 millones, sino que pide más de 40. Incremento que no preocupa al grupo mayoritario, pues dice que la cantidad que exceda de lo previsto en el plan de inversiones se puede cargar mediante contribuciones especiales, y que si se pagaba a buen precio venía a compensar los gastos que tuvieron los propietarios cuando hicieron proyectos para edificar viviendas en San Benito, que no pudieron rentabilizar porque el Ayuntamiento no fue capaz de imponerse a la voluntad del pueblo.

Cuando el sábado 19 tratamos el tema dentro del grupo municipal socialista, el jefe del grupo me dice que el preolímpico hay que hacerlo aunque sea en San Benito. Eso me hace sospechar que hay algún acuerdo entre mi grupo y el mayoritario, por lo que decido trabajar por libre.

Poco después me encuentro con él en la calle. Pone su mano sobre mi hombro, y me dice como con sentimiento: «o sea, que nos han vencido». Giro la cabeza, y secamente le contesto «a ti, te habrán vencido; a mí, aún no».

Durante el sábado y el domingo tengo reuniones con varios vecinos, y planificamos la estrategia a seguir: oposición total al polideportivo en Los Llanos, presentando alternativas.


Diciembre de 1988. Carteles en contra del polideportivo en Los Llanos.

Navarra Hoy, periódico regional de corta vida y de tendencia vasquista, publica una nota muy pequeña el sábado, pero el domingo no publica nada. Parece que EA, EE o la ikastola lo han tocado. Diario de Navarra, por el contrario, me llama pidiendo información, y el domingo publica una extensa crónica.

El lunes me desplazo a Pamplona, donde informo al PSN de las consecuencias de levantar el polideportivo en San Benito, y les digo que el tema depende de ellos. Me dan su apoyo, pero días después, tras la intervención del jefe del grupo socialista de Estella, se desdicen.

El martes 29 tenemos reunión de grupo municipal, y terminamos al borde de la ruptura. El domingo siguiente, Román Felones (Consejero del Gobierno de Navarra) se muestra dispuesto a aceptar el polideportivo en San Benito. Días después me entero de que ha transmitido a la Institución Príncipe de Viana su deseo de que no sea dura en su informe sobre el convento.

No obstante esos reveses, mantengo la esperanza: Patxi Mangado, que es quien me informa, me tranquiliza diciéndome que Príncipe de Viana exigirá mantener el recinto y los volúmenes e invariantes arquitectónicas del convento, y opina que el proyecto de polideportivo presentado por el Ayuntamiento es un bodrio.

Por otra parte, un compañero de grupo me dice que escribió una carta a la Institución Príncipe de Viana, y que su director reaccionó diciendo que mientras él esté en el cargo no habrá un duro para Estella si se derriba el convento.


Estado del convento en aquella época.

A partir de diciembre comienzan a llegar a la prensa colaboraciones en defensa de San Benito, y una funcionaria del Ayuntamiento me sugiere una idea brillante: trasladar a San Benito los ancianos de Santo Domingo.

El lunes 12 el grupo ecologista distribuye un escrito en defensa de Los Llanos, y, basados en uno de mis escritos, un grupo de estelleses redactan un comunicado y se empieza a recoger firmas.

Dos días antes de Navidad, EE señala que «en cuatro años que ha estado parado el asunto del polideportivo en San Benito nadie se interesó por su compra. En la semana en que la mayoría del Ayuntamiento decide ubicar allí el polideportivo, hubo cuatro interesados: Hermoso de Mendoza (por mí), la dirección de Turismo del Gobierno de Navarra, una cadena hotelera catalana, y el Ayuntamiento de Estella».

La AIE presenta por aquellos días su proyecto, diciendo que «se pretende hacer un edificio donde hoy existe otro sin posibilidades de uso, deteriorado, irrecuperable». Añade que el futuro edificio tendrá un volumen y altura muy inferior al actual, con un impacto ambiental menor, y recuerda que la idea de hacerlo en ese lugar ya la tenía el Ayuntamiento a finales de los 60.

El Día de los Inocentes la Alcaldesa convoca deprisa y corriendo un Pleno extraordinario en el que se aprueba la compra del convento y su recalificación, sin que éste asunto haya pasado por la comisión de Urbanismo.


Uno de los folletos de la coordinadora en defensa de Los Llanos.

Al día siguiente hay una reunión de unos 100 vecinos, a la que acudo junto con dos concejales de HB. Se constituye una Coordinadora pro-Defensa de Los Llanos, y se planifican movilizaciones y otros actos para exigir la construcción del polideportivo en otro lugar.

Apoyando a la coordinadora, Los Amigos del Camino de Santiago se oponen al derribo de San Benito, pero los clubes Izarra, Iranzu, Zaldu e Itxako, en declaración conjunta, se posicionan por hacerlo en el convento.

Once días después, un periodista escribe: «No es nuevo, pues, el tema de las movilizaciones (…). Incluso algunos políticos (se refiere a mí, y a su escrito acompaña la foto de una manifestación en la que aparezco) que hoy defienden al intocabilidad del paseo, ya estaban en aquellos momentos, hace casi 12 años, liderando el citado movimiento. Otros que también estaban en la mesa formada para evitar la especulación, hoy se muestran partidarios de la construcción del polideportivo en San Benito».

Tica Pairet, en representación de la Coordinadora, escribe en un informe: «Para que una ciudad salga adelante, quienes tienen que creer en la ciudad son los ciudadanos y el Ayuntamiento a la cabeza, y el problema es que el primero que no cree en la ciudad y en sus posibles salidas es el Ayuntamiento».

No existen planes globales en Estella –continúa-, «sino que solamente se están dando actuaciones puntuales que además no están en función de una concepción política. No hay criterios. Y concretamente la AIE ha puesto dificultades absolutamente a todas estas actuaciones».


Convocatoria del pasado año en defensa de Los Llanos y contra una agresión al parque.

A principios de 1989 se presentan 160 alegaciones contra la recalificación del convento. El CETE (Centro de Estudios Tierra Estella) hace público un trabajo sobre su valor artístico, y la comisión de Urbanismo propone la aceptación de dos alegaciones (la mía y la de Pachi Lage) en las que se denuncian defectos de forma en la tramitación del expediente.

Como respuesta, la alcaldesa Rosa López Garnica agradece a los grupos municipales PSOE y HB su gesto de elegancia al obstaculizar un acuerdo de Pleno, con lo que únicamente –dice- van a conseguir retrasar la ejecución un mes más. Le contesto que ya advertí esa irregularidad, por lo que no debería sorprenderle mi alegación.

Por aquellos días se da a conocer una encuesta de la empresa bilbaína de estudios de mercado, Ikerfel, encargada por el Instituto de Salud Pública de Navarra, según la cual la mayoría de los estelleses prefieren Los Llanos para polideportivo.

Esta encuesta incluye una afirmación demoledora: «Estella vive en un clima general de dejadez y descuido hacia la ciudad. Hay una sensación de decaimiento, de falta de expectativas comerciales e industriales».


Actividades propuestas por la coordinadora.

La Coordinadora presenta el 12 de marzo de 1989 una propuesta de intervención para la recuperación del convento, de las huertas y de Los Llanos, en un plazo de 6 u 8 años, elaborada básicamente por las compañeras Tica e Isabel, en la que señala que se puede alcanzar «una rentabilidad social inmediata en 2 o 3 años».

En su análisis del estado del convento, dice que los daños son reparables, «ya que la estructura vertical presenta buenas condiciones de conservación, condición fundamental para contemplar la restauración, dado que la estructura horizontal se sustituiría por otra nueva que se amolde a las futuras funciones».

Para la intervención se propone el modelo escuela-taller, planteado con el doble objetivo de recuperar el patrimonio histórico-natural y la ocupación de jóvenes desempleados (años después, mediante escuela-taller se consolidó el convento).

Son tres los usos que se proponen para el edificio rehabilitado: escuela-taller/casa de oficios, casa de juventud, y escuela de idiomas. Para la escuela-taller se propone un módulo de restauración, y otro de jardinería y medio ambiente. La propuesta incluye la posible conversión de esos talleres en una casa de oficios permanente, donde se active la restauración y la rehabilitación de otros espacios.

En su extensa propuesta, de más de 50 páginas, la Coordinadora dice que Estella «ha descuidado la tradicional relación con la Merindad, la cual ha potenciado históricamente el crecimiento de la ciudad (…). Observamos que la situación del patrimonio cultural y natural es de franco deterioro y que aún se producen actuaciones que, lejos de potenciarlo, parecen ignorarlo, resultando de todo ello una imagen urbana cada vez más , que en nada se identifica con aquella que cautivara a sus visitantes y era el orgullo de estelleses y merindanos».


Otras actividades propuestas.

«En adelante -continúa la propuesta-, Estella deberá reconsiderar su protagonismo en esta relación, ya que de ella depende en gran medida su futuro (…). Parece claro que la salida a la actual situación no puede depender exclusivamente de factores externos a Estella y su Merindad, sino que, por el contrario, el desarrollo futuro deberá basarse en la potenciación de los recursos propios, mediante un modelo de desarrollo endógeno (…). En gran medida de la potenciación de su papel como cabecera de comarca (servicios y equipamiento), de la explotación de sus recursos turísticos y de un desarrollo industrial racionalizado y armonizado con los recursos anteriores».

Y añade que el colectivo juvenil «está especialmente desatendido tanto en nuestra ciudad como en nuestra comarca», y tiene en él fuerte incidencia la drogodependencia, delincuencia y apatía.

En consecuencia, se propone dar al edificio «una dimensión socio-laboral de uso público que revitalice su entorno y sirva para irradiar soluciones a los problemas que tiene la juventud».


El convento en 1994.

Cuando corregido el proyecto de recalificación se vuelve a someter a exposición pública, se presentan 819 alegaciones, una de ellas firmada por el actual consejero del Gobierno de Navarra y miembro destacado en la primera Comisión de Defensa de Los Llanos, Juan Ramón Corpas, que motiva su oposición por el significado de su silueta en el conjunto urbanístico de Estella (curiosamente, Corpas es ahora el adalid de romper esa silueta). Alegaciones que se desestiman en un Pleno convocado con tal urgencia que dos concejales no pueden acudir. El siguiente paso es la elaboración de un Estudio de Detalle, aprobarlo, hacer exposición pública, y pedir otro informe a Príncipe de Viana. A pesar del largo camino burocrático que se debe recorrer, los promotores aseguran que el polideportivo se hará antes de que finalice la legislatura. Pero el Ayuntamiento no muestra agilidad, diligencia, ni conocimiento en la forma de cumplimentarlo, y se enzarza en discrepancias con Ordenación de Territorio sobre su lento trámite.

El 1 de julio de 1989 Informe Semanal se desplaza a Estella para realizar un reportaje acerca del futuro de San Benito y mostrarlo como un ejemplo de las continuas agresiones que sufre el patrimonio histórico-artístico en el conjunto de España. En el reportaje, que se emite el 8 de julio, se reflejan los aspectos artísticos, históricos, monumentales, urbanísticos y ecológicos, al tiempo que los intereses especulativos.


Silueta en Los Llanos.

Cuando el Ayuntamiento cree que todo va viento en popa, surge lo imprevisto: en 1973 la Dirección General de Bellas Artes había incoado «un expediente de declaración de Conjunto Histórico-Artístico a favor de la villa de Estella», dentro del cual se halla San Benito y Los Llanos.

Como no consta que haya pasado exposición pública, y el expediente está abierto, en virtud de la nueva Ley de Patrimonio la Institución Príncipe de Viana lo activa en agosto de 1989. «Lo único que hemos hecho –dice- es recordar la solicitud de 1973, aunque adecuándola a la legislación de 1985, por lo que no se han cambiado los presupuestos (…). Ahora hay que esperar la respuesta del Ministerio, que puede tardar varios años».

Pero la puntilla la da una Orden Foral de septiembre de 1989, mediante la que se deniega la recalificación porque no se justifican las razones jurídicas y técnicas que llevan a clasificar un suelo urbanizable como urbano; se incumplen los requisitos de la Ley del Suelo sobre servicios con que debe contar un suelo urbano o porcentaje mínimo de ocupación por edificaciones; la propuesta es contradictoria con el contenido de las Normas, ya que la finalidad perseguida no es la ordenación de la zona sino posibilitar la rápida ejecución de una instalación deportiva, y  la segregación de una parcela podrá abrir la puerta a continuas secesiones de parcelas; por la obligatoriedad legal de proteger el patrimonio edificado con interés histórico, y el deber de contemplar y regular las medidas de protección de aquellos edificios, espacios o elementos de interés que participan de valores históricos, culturales o ambientales.

Como alternativa, el Consejero de Ordenación del Territorio afirma que la reforma debería ser mediante una ordenación global del espacio de Los Llanos en su conjunto, a través de un Plan Parcial, tal y como prevén las Normas.


Los Llanos desde la torre de San Pedro de Larrúa.

Los grupos que apoyaban el proyecto reaccionan indignados. «Estamos reflexionando sobre la posibilidad de dimitir en bloque», manifiesta la alcaldesa Rosa López Garnica, que tilda la intervención del Gobierno en «intervencionista, oportunista, abusiva, irrespetuosa con la autonomía municipal, con insolente burla a la decisión de un Ayuntamiento; en definitiva, caciquil».

Dice que la Orden es «un tiro de gracia sobre este tema, produciendo un aborto urbanístico con una actuación que demuestra una gran incoherencia y un paternalismo mal entendido (…), de modo que da la impresión de que el Ayuntamiento no sabe lo que quiere, porque en su día este Ayuntamiento tomó una decisión democrática y soberana y ahora viene otra Administración desautorizando».

Retomando los informes de Príncipe de Viana, señala que «ha habido un cambio de opinión» (efectivamente: en abril de 1989 Príncipe de Viana emitió un informe en el que decía que «no ve inconveniente en proceder a su demolición»; en agosto del mismo año, en un nuevo informe se muestra en desacuerdo con el derribo), y anuncia la interposición de un recurso.

EA dice que el «milagro de San Benito es conseguir la unión del PSOE y HB en Santa Cruzada y al grito de salvemos los conventos y amén». EE, más acertado en la primera parte de su afirmación, señala que «pasarán unos años antes de que se construya el polideportivo y puede que también asistamos al deterioro total del convento»

En sentido contrario, HB reitera su apoyo al Plan Parcial, y acusa a EA y EE de caer en la trampa de la AIE. Por su parte, el PSN lamenta que se haya perdido la posibilidad del acuerdo con el Ministerio de Educación y Ciencia, que estaba dispuesto a colaborar en su financiación.


Se sigue luchando para que el parque siga siendo un oasis de tranquilidad.

En octubre de 1989 el Ayuntamiento presenta un Recurso de Alzada basado en los antecedentes de la ikastola y el restaurante Navarra.

En el Pleno intento desmontar los argumentos del recurso, y termino diciendo: «¿No os dais cuenta que San Benito es un símbolo del renacer democrático de Estella y de su lucha contra la especulación salvaje? ».

Intervención que EA define como «una arenga del 36 propia de un cura antes de salir a defender la Santa Cruzada», y el concejal de Hacienda, entre caramelo y caramelo manifiesta que tiene ganas de llorar.

HB tacha al letrado redactor del Recurso de «defender los intereses caciquiles de Navarra», a lo que EA, en su defensa, le contesta que ese señor «usa boina vasca».

Una moción del PSOE en la que se propone «requerir e instar a la propiedad de San Benito para que ponga los medios necesarios a evitar el deterioro creciente del edificio», es rechazada por la mayoría municipal. EE la trata de «poco seria», por entender que debería hacerse lo mismo con otros monumentos de la ciudad, y AIE duda que el Ayto pueda hacer ese requerimiento a la propiedad cuando de la situación de ruina no se desprende ningún peligro para la integridad física de los ciudadanos.

La mayoría del Pleno decide presentar alegaciones contra el expediente de declaración como bien de interés cultural del conjunto histórico-artístico de Estella. El PSN solicita que se amplíe su ámbito hasta abarcar Los Castillos «para evitar posibles actuaciones indiscriminadas que impidan obras de restauración futuras», recibiendo sólo el voto de HB.

Acaba el Pleno –más bien sainete- con las siguientes palabras del concejal de Hacienda: «Esto es una jauría (?) de gallos».


Firma del precontrato de la primera adquisición de suelo en las huertas de Los Llanos.

En enero de 1990 el Gobierno de Navarra desestima el Recurso de Alzada, y un año más tarde la AIE abandona la idea de construir un pabellón polideportivo al considerar suficiente la carpa de Oncineda, próxima a inaugurarse para dar servicio al Instituto.

En su inauguración, el portavoz de ese grupo dice que es necesario hacer un «replanteamiento serio» sobre las instalaciones deportivas, sin que ello signifique una renuncia a la construcción del polideportivo. Apunta que estudiarán la situación actual teniendo en cuenta la existencia de esas instalaciones en Ayegui y Villatuerta (pueblos próximos a la ciudad), y sugiere que establecerán un nuevo orden de prioridades.

Conocida la propuesta, el Itxako pide la urgente creación del polideportivo, dice que no considerarlo prioritario supone «desdeñar olímpicamente la voluntad de los ciudadanos», y denuncia el «racanismo peseteril» de un Ayuntamiento impopular que «cuadra cuentas suprimiendo servicios».

Un mes más tarde, la prensa señala que PSN, HB, EA y EE se han mostrado a favor de desarrollar el Plan Parcial del Agua Salada-Arieta (propuesto en marzo del año anterior por HB y apoyado por el PSN), con lo que se podrá hacer el polideportivo en ese sector, y en marzo del mismo año se encarga la redacción del Plan Parcial, lo que permite la construcción del actual polideportivo Tierra Estella.

Pero su coste se dispara, y para financiarlo el Ayuntamiento vende los derechos de edificación que tiene en la zona, por lo que el pabellón queda aislado y sin posibilidad de ampliar dotaciones.


Asamblea, el pasado año, de la actual coordinadora en defensa del parque.

En 2003 el Ayuntamiento decide construir la ciudad deportiva en los terrenos de Oncineda que yo propuse 15 años antes.

A pesar de mi advertencia, la Alcaldesa y hoy Diputada María José Fernández Aguerri, encarga el proyecto a la vez que autoriza la construcción de viviendas que ciñen los terrenos, reducen el perímetro, dificultan el acceso, y disparan los costes (calculados por la actual Corporación en 30 millones de euros) al tener que levantar instalaciones aterrazadas y superpuestas.

Al intentar adquirir los terrenos, la Corporación se enzarza en las negociaciones, toma decisiones jurídicamente endebles, que son recurridas, y el proyecto se estanca después de gastar más de un millón de euros, ofreciendo un ejemplo difícilmente superable de mala gestión y desgobierno, sobre el que hay sospecha de irregularidades y tratos de favor.

La llegada de la nueva Corporación aparca el proyecto y manifiesta su deseo de construirlo en los terrenos de Valmayor, que hace décadas se consideraron, pero no se atreve a mantener su propuesta.

Mientras tanto, reforma las piscinas del Agua Salada y el campo de fútbol, por lo que es dudoso que Estella llegue a tener alguna vez su ansiada ciudad deportiva.


Así se quedó la propuesta de ciudad deportiva. Como esta silla vacía que mira al Ega en La Playa.

Volviendo al convento de San Benito, a finales de marzo de 1990 me citan dos directores generales del Gobierno de Navarra. Me exponen la imposibilidad de ejecutar un Plan Parcial, la necesidad de modificar las Normas, y actuar con simultaneidad pero priorizando San Benito. Les contesto que hay que ser coherentes con actuaciones anteriores, y trabajar sobre la totalidad del Sector con un Plan Especial.

Aceptan mi criterio, y me proponen la firma de un convenio urbanístico que impida edificar en Los Llanos pero permita adaptar San Benito para hotel; elaborar un Plan Especial para la ordenación y actuación en el Sector, y hacer que esos suelos estén sujetos a derecho de tanteo y retracto a favor del Gobierno.

Como estrategia, plantearán a la Alcaldesa las líneas generales del Convenio, haciéndole creer que es la única que lo conoce para que se considere protagonista y mantenga el secreto. Le enviarán la propuesta de Convenio que habrán trabajado conmigo, la cual seguirá el cauce normal para que a finales de abril esté aprobada la modificación y puedan adjudicar las obras en julio.

Según ellos, su proyecto de hotel en San Benito es la mayor inversión que jamás se ha dado en Estella, posibilitando la construcción de un establecimiento de la categoría de un Parador Nacional.

Me comentan que el presidente del Gobierno y el consejero de Urbanismo fueron los únicos que se mojaron en San Benito, y que éste último obligó a Román Felones a actuar en su defensa.

Desde el primer momento HB se opone al hotel por considerarlo contrario al espíritu de las Normas. Recoge firmas en contra del proyecto, se muestra partidaria de que el hotel se haga en Santo Domingo y, retomando una vieja idea mía, proponen bajar los ancianos a San Benito.

Avanzando el tiempo, hace tres años no se supo gestionar la construcción de un Parador Nacional en Santo Domingo, y ahora hay un proyecto para bajar los ancianos a San Jerónimo, terreno cercano a San Benito.

Cuando analizamos del desarrollo de la ciudad en las últimas décadas, vemos como las ideas van y vienen, casi siempre las mismas, ejecutándose, las menos, décadas después de cuando se propusieron y se debieran haber hecho. Todo ello se traduce en una fuerte parálisis y en un notable declive de la ciudad.


Planos de la propuesta de hotel para San Benito.

En julio de 1991 el Gobierno de Navarra compra el convento y la huerta por 45 millones de pesetas. Con el edificio en propiedad, mantiene contactos con  diferentes empresas hoteleras, y anuncia que en el plazo de seis meses podrían ser adjudicadas las obras de rehabilitación para construir un hotel de 65 habitaciones y dependencias para actividades complementarias como salones de congresos e instalaciones deportivas, lo que supondrá una inversión de mil millones, de los que el Gobierno asume 400 o 500.

Un grupo de inversores locales muestra su interés, pero sólo el grupo hotelero NH presenta una propuesta técnica y turística que se considera correcta pero no se ajusta a las exigencias económicas del Gobierno.

Sale otra vez a concurso, pero «por la situación internacional» derivada de la crisis del Golfo Pérsico no se presenta ninguna propuesta. El Ejecutivo foral sigue mostrando su interés, prevé iniciar la rehabilitación en septiembre, y se dispone a convocar un tercer concurso.

Utilizando una idea que siempre ha estado presente en quienes desean construir en San Benito, el director del Departamento de Industria niega que el hotel vaya a suponer un impacto ambiental negativo para el conjunto del parque de Los Llanos, porque «el edificio no es parte del parque, por ser un terreno acotado históricamente por un muro. No pertenece a Los Llanos, salvo por su ubicación, como sucede con el convento de Santa Clara».

En diciembre de 1991 se abandona la idea del hotel porque no encuentra acogida en la iniciativa privada y el Gobierno no puede asumir íntegramente el costo. No obstante, confía que Estella cuente en el 93, Año Jacobeo, con una infraestructura hotelera: «queremos que para entonces la ciudad tenga una mínima infraestructura turística, que pueda paliar la situación actual, claramente insuficiente». Huelga decir que seguimos sin tenerla.


Terreno sobre cual el Gobierno de Navarra pretende levantar un almacén.

En octubre del 93 del convento apenas quedan los muros. Han desaparecido puertas, ventanas, rejas, ladrillos, tejas, clavos… El Gobierno de Navarra se lo entrega al Ayuntamiento, que consigue que una empresa habilite una parte para multicines, y consolida el resto para hacer un centro cultural y de ocio que el pasado año se abandonó.

Respecto a las huertas de Los Llanos, el Ayuntamiento, una vez en propiedad de la mayor parte de ellas, para obtener ingresos les da edificabilidad, que trasfiere a otra zona y vende en subasta. Este hecho genera fuertes ingresos a las arcas públicas, pero eleva en la misma medida el valor de las propiedades que faltan por adquirir.

El año pasado a San Benito le sale un nuevo novio: el museo etnográfico Julio Caro Baroja, cuyos fondos llevaban años esperando a que el Gobierno de Navarra rehabilitara a tal fin el monasterio de Irache.

Cuando Paradores Nacionales encuentra dificultades para ubicar en Tierra Estella el segundo parador de Navarra, y el Ayuntamiento de Estella es incapaz de encontrar una ubicación, el Gobierno foral le ofrece Irache, y la alcaldesa Mª José Fernández Aguerri, para no quedarse compuesta y sin novio, propone San Benito como sede del museo, a pesar de que está prevista su adecuación para centro cultural.

La superficie útil del convento no tiene capacidad para albergar exposiciones y fondos, por lo que el Gobierno pide la modificación del Plan Especial de Los Llanos para poder construir en la huerta del convento un edificio de nueva planta que sirva de almacén y talleres. Y para seguir la tónica, la actual alcaldesa Begoña Ganuza tramita de forma incorrecta la modificación, la cual es recurrida, anulada, y vuelta a tramitar.


Todo para que nosotros, y los que nos sucedan, disfruten de un precioso parque.

La propuesta de nuevo edificio ofende a mucha gente, máxime habiendo alternativas. Pero Corpas, que alegó contra el polideportivo basándose en que rompería el perfil del edifico, y que desde aquella Comisión de Los Llanos ha llegado a consejero de Cultura del Gobierno, se mantiene terco y no se muestra dispuesto a modificar su plan.

Ya tenemos armado otra vez el lío. El verano de 2008 se crea una nueva Comisión que moviliza a los estelleses, recoge firmas, presenta recursos y solicita que Los Llanos sean declarados Bien de Interés Cultural (BIC) para poder blindarlo de ésta y de futuras agresiones. Declaración que el Gobierno rechaza.

En esas estamos. Más adelante espero poder decir que esta Comisión ha tenido tanto éxito como la de hace 30 años, y que Los Llanos siguen siendo el lugar por el que luchamos en aquella época (deseo cumplido: obligado por la presíón de la calle, y con dinero del Plan E, el Ayuntamiento ha rehabilitado el convento de San Benito, destinándolo a una función cultural-educativa; el curso 2011-2012 de la Escuela de Música es el primero que se da en el edificio rehabilitado).

Es una pena que la advertencia del alcalde Miguel Lanz, de que «Los Llanos son intocables», aún no ha calado en todas las cabezas. Y alguna que hace tres décadas creyó en ella, parece haberlo olvidado.

PS: para este reportaje sirve la nota del reportaje anterior.

septiembre 2009

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© 2005-2012 Javier Hermoso de Mendoza